Para la autora, la materia germinal de este estudio fue el contacto con sus abuelas, sus conversaciones, su afecto, y su afán por dejar constancia escrita de sus vidas. A partir de ahí, recibe el impulso necesario y crece, hasta convertirse en este libro. Dice Nerea Fonz en su introducción que, a través de los recuerdos de las dieciocho mujeres a las que ha entrevistado para realizar este trabajo, ha intentado reconstruir cómo era la vida de niñas y jóvenes mujeres de Zuera entre finales de la década de los 20 y comienzo de la de los 60, así como la del propio pueblo. La tarea de entrevistar y registrar la memoria de quienes vivieron ese tiempo y permanecen entre nosotros, es de extraordinaria importancia pues cada vez son menos los testimonios que pueden recogerse. Solo por eso este libro merece su atención, pero es que, además, está rigurosamente documentado y bien escrito.
Estamos en la historia de un lugar pequeño, de una comunidad reducida, que puede ser similar a la de otros en ese tiempo, dramático y convulso (República, sublevación, guerra, represión y dictadura), y por tanto representativa de los afanes de las gentes por sobrevivir con dignidad y ser felices.
Alrededor del premio de investigación ‘Clementina Pala Labasa’ y de la colección de estudios de género ‘La mujer zufariense’, quedan por escrito vidas y empeños de diferentes mujeres a las que hay que prestar atención. Su testimonio será leído o no, pero ahí está para quien tenga interés intelectual o simple curiosidad. Y no es aventurado decir que las autoras de sus trabajos, que han entrado en contacto o desarrollado habilidades de investigación histórica si no las traían puestas, deben estar llenas de satisfacción a la vista de los estudios publicados, y por formar parte de un proyecto (cuatro premios ya) que materializa la memoria de una comunidad.








