El CELA desvela la historia de Jaime Daudén, ‘Un burgués entre anarquistas’

Reproducimos el artículo realizado por Marcos Navarro el pasado 13 de junio de 2021 para el Diario de Teruel.

Los autores del libro y representantes de las administraciones que han colaborado en su edición, en el cine de Alcorisa. Sara Giner

El CELA desvela la historia de Jaime Daudén, ‘Un burgués entre anarquistas’

Un libro narra la vida del padre de la colectividad de Alcorisa y explica el contexto sociopolítico

Jaime Daudén Segovia fue un alcorisano atípico, Un burgués entre anarquistas. Ese es el título del libro editado por el Centro de Estudios Locales de Alcorisa (CELA) para explicar la vida del padre de los estatutos de la colectividad local al comienzo de la guerra civil y relacionarla con del contexto social, político y económico en la villa durante el tiempo que le tocó vivir, desde su nacimiento en 1906 hasta su muerte en 1945 a manos de un pelotón de fusilamiento franquista.

El libro, subtitulado República, guerra civil y posguerra a través de la vida y muerte de un alcorisano, fue presentado este viernes en el cine del municipio como prólogo a la feria de militaría organizada por el Ayuntamiento de Alcorisa y la Asociación Frente de Aragón.

La publicación, escrita a seis manos por José Luis Ledesma, Óscar Librado y Rafael Catalán, ha sido editada por la editorial aragonesa Comuniter, tiene una tirada de 500 ejemplares y ha contado con una subvención del programa de Memoria Democrática del Gobierno de Aragón y la colaboración del Ayuntamiento de Alcorisa. En la presentación estuvieron presentes la directora general de Patrimonio, Marisancho Menjón, y el alcalde alcorisano, Miguel Iranzo.

El libro pretende profundizar en el conocimiento de una época convulsa e inquietante de la historia local a través de los ojos de Jaime Daudén Segovia, un hombre “muy peculiar e interesante” a ojos del CELA.
Daudén Segovia fue un alcorisano de alta cuna que, como resultado de su personalidad, su interés por la cultura y, sobre todo, por sus inquietudes sociales y políticas, dejó a un lado el papel que le reservaba la alta sociedad para convertirse en un líder anarquista que llegó a redactar el estatuto de funcionamiento de la colectividad local.

Tras bucear en abundantes fuentes primarias y secundarias desde 2017, el CELA ha sido capaz de reconstruir su infancia y juventud, su participación en la revolución de los anarquistas en el verano de 1936, su posterior paso por la cárcel y su muerte por fusilamiento en 1945.

Su vida, según el CELA, ejemplifica “los periplos, ilusiones, luchas, contradicciones, derrotas y sufrimientos de tantísimos españoles y españolas”. Sus poesías, escritas en la zaragozana cárcel de Torrero, “reflejan el rostro más dramático y humano de ese hombre y de aquel tiempo”, el de “un mundo rural que arrastraba inercias seculares y desigualdades, al que la República puso ante nuevos horizontes y desafíos y que quedó resquebrajado por la guerra civil y la posguerra”, reza la sinopsis de la publicación.

Cuatro años de investigación

El trabajo de investigación sobre la figura de Daudén Segovia nace de uno de los Encuentros con la Historia que organiza periódicamente el CELA. En 2017, cuando en las jornadas de divulgación se habló sobre la colectividad local, a Librado le hizo “clic el cerebro” y comenzó a interesarse por la figura de uno de los redactores, junto a Carmelo Trallero Félez, de los estatutos libertarios.

¿Cómo podía ser que aquel burgués que venía de noble cuna y familia ilustre fuera un líder anarquista respetado y bien valorado por los ideólogos de su tiempo? La curiosidad de Librado le llevó a investigar y a bucear en documentación de todo tipo, a cual “más sorprendente”, hasta el punto de que se fue “obsesionando” de la mano del vicepresidente del CELA, Rafael Catalán.

La irrupción en el proyecto de Ledesma, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza, se produjo a raíz de una visita de la familia de Daudén Segovia a la localidad en 2018 para oficializar la cesión de los derechos de las obras literarias que su viuda, Concepción Solano, había preservado en Cuba, a donde tras la ejecución fue a vivir a casa de su madre con sus dos hijos Nieves y Jaime.

Este legado estaba compuesto por poemas y dos obras de teatro que el anarquista había escrito en la cárcel y que “para nosotros tienen una relevancia histórica extraordinaria porque hablan de los distintos escenarios” por donde se movían los anarquistas y la relación con su familia. Ledesma aprovechó esa visita para impartir una charla histórica sobre los acontecimientos de la guerra y le gustó tanto el tema que se involucró definitivamente en documentar la biografía de este anarquista, abogado de profesión.

Los tres coautores bucearon por archivos municipales y nacionales, siguiendo la estela de este burgués atípico por Zaragoza, Salamanca y Ávila. “Tenemos documentada prácticamente toda su vida”, señaló Librado, desde sus expedientes académicos hasta el juicio sumarísimo que acabó con su ejecución, pasando por las poesías en las que habla sobre su mujer.

De esta forma, pudieron esclarecer qué llevó a Daudén Segovia a adoptar una ideología impropia de su clase social, la de una familia de burgueses procedentes de La Iglesuela del Cid que se relacionaron estrechamente con los Ballester, otra familia acomodada de Alcorisa.

El anarcosindicalista francés, combatiente e historiador de la revolución social española Gastón Leval reconoció a Daudén Segovia su labor, pese a que en 1926 pertenecía a la congregación católica de San Luis Gonzaga de Zaragoza. Diez años después, era consejero de Instrucción Pública de la colectividad.

Los años 20

Los años 20 del siglo pasado supusieron una revolución social y política en Alcorisa. Muchos alcorisanos tuvieron que ir a trabajar a Barcelona, cuna del anarquismo, y volvieron con motivo de las obras del ferrocarril que se estaba construyendo de Teruel a Alcañiz muy influidos por aquel movimiento político”.

Ello produjo “fuertes conflictos entre propietarios que estaban anquilosados en el ordeno y mando y estos nuevos anarquistas que exigían, en ocasiones a través de la violencia, algunos derechos que los primeros no estaban dispuestos a conceder”.

La preguerra fue tensa y en los primeros seis meses de la contienda fueron asesinadas en Alcorisa 79 personas consideradas de derechas por los anarquistas. “Más de una docena se produjeron el primer día que llegaron las columnas anarquistas, desde el balcón del ayuntamiento y al grito de: ¡este vive o muere!”, destacó el miembro del CELA. La Brigada de la Muerte de Pascual Fresquet hizo estragos.

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